El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) de la Región del Biobío informa que, en cumplimiento de sus atribuciones legales y de su responsabilidad en la protección de la fauna silvestre, recibió y atendió dos denuncias por presunta tenencia irregular de ejemplares de fauna silvestre protegida en un domicilio particular. Se hace presente que las actuaciones de fiscalización se realizaron exclusivamente en dicha vivienda, la cual no corresponde a un Centro de Rehabilitación de Fauna Silvestre autorizado por el SAG y tampoco se encuentra inscrita en el Registro Nacional de Tenedores de Fauna Silvestre.
En el marco de las diligencias pertinentes, el 9 de octubre de 2026 se realizó una fiscalización en la comuna de Tomé, en conjunto con la Brigada Investigadora de Delitos contra el Medio Ambiente y Patrimonio Cultural (BIDEMA) de la Policía de Investigaciones.
Durante la fiscalización se constató la presencia de un quique (Galictis cuja) y tres loros choroy (Enicognathus leptorhynchus), especies de fauna silvestre protegidas por la Ley N° 19.473 y su reglamento, cuya tenencia se encuentra regulada y, en consecuencia, dichos ejemplares fueron trasladados a un hospital clínico veterinario especializado en fauna silvestre y autorizado por el SAG, para su evaluación, diagnóstico y tratamiento.
En el caso del ejemplar de quique, se determinó la existencia de una enfermedad periodontal grado 3, condición corporal aumentada, signos respiratorios auscultatorios relevantes y alteración ecográfica de diferenciación corticomedular renal. Respecto de los loros choroy, los ejemplares se encuentran en buenas condiciones generales de salud. No obstante, se constató que presentan distintos grados de impronta hacia las personas. En este contexto, dos de los tres individuos podrían ser candidatos a un proceso de rehabilitación conductual en un centro especializado que cuente con otros ejemplares de la especie, con el objetivo de favorecer la recuperación de conductas propias de su comportamiento natural y evaluar, posteriormente, su potencial reinserción en el medio silvestre.
Producto de la condición del quique, se encontraba en observación y monitoreo permanente bajo el cuidado de profesionales médico veterinarios con experiencia en el manejo de este tipo de especies. Sin embargo, y pese a todos los cuidados y tratamientos, el ejemplar de fauna silvestre falleció el sábado 31 de octubre de 2026. En este escenario se realizó una necropsia por parte del equipo médico para determinar las causas de su muerte.
El Servicio lamenta profundamente el fallecimiento del ejemplar. La protección y el bienestar de la fauna silvestre constituyen un objetivo permanente de nuestra labor, razón por la cual cada procedimiento que involucra especies protegidas se realiza considerando criterios técnicos, veterinarios y legales orientados a resguardar su salud y conservación.
Considerando que los antecedentes forman parte de investigaciones actualmente en curso, tanto en el SAG por una eventual infracción a la normativa que regula la tenencia de fauna silvestre, como en Fiscalía, el SAG se encuentra impedido de proporcionar mayores detalles sobre el procedimiento. No obstante, reitera que todas las actuaciones realizadas se enmarcaron estrictamente en la normativa vigente, los protocolos institucionales y las facultades legales que le corresponden como organismo fiscalizador.
El SAG recuerda que la fauna silvestre cumple un rol fundamental en el equilibrio de los ecosistemas y que su conservación implica resguardar las condiciones necesarias para que las especies puedan desarrollar su comportamiento natural y permanecer en sus hábitats. Por ello, la captura, mantención y tenencia de ejemplares de especies protegidas se encuentran reguladas por la Ley de Caza y su normativa complementaria, que establece condiciones y requisitos específicos para estas actividades.
En cumplimiento de sus atribuciones, el Servicio realiza labores permanentes de fiscalización y supervisión en todo el territorio nacional, tanto respecto de particulares como de centros autorizados de rehabilitación, rescate, exhibición o mantención de fauna silvestre, verificando que el manejo y cuidado de los ejemplares se ajusten a las exigencias legales y a los criterios técnicos y sanitarios correspondientes. Estas acciones forman parte del trabajo del SAG para proteger la fauna silvestre y contribuir a la conservación del patrimonio natural del país.